Estado: diseño prospectivo P3; las normas jurídicas exactas sobre mando, órdenes manifiestamente ilegales, depuración y revisión de emergencia siguen siendo dependencias P2.
Instituciones nacionales sujetas a derecho, no un nuevo ejército de partido
Fuerzas armadas, policía, inteligencia y detención deben someterse a derecho público, instituciones civiles, presupuestos supervisados, tribunales, auditoría y reglas profesionales. Renombrar una institución o declarar lealtad no prueba normalización; identidad legal, cadena de mando, integración de personal y conducta real deben verificarse por separado.
Secuencia de transición
La secuencia P3 actual es registro → congelación → control provisional → evaluación → reorganización → salida o integración legal. Personal, unidades, armas, relaciones de mando, centros de detención y comunicaciones deben entrar en registros auditables. El control civil es institucional: ley, supervisión presupuestaria representativa, ejecutivo legal, mando profesional, tribunales independientes y auditoría.
Responsabilidad individual e hitos públicos
La transición rechaza culpa colectiva e impunidad general. Alegaciones creíbles de abusos graves requieren procedimientos independientes. Indicadores públicos incluyen salida de estructuras partidistas de las cadenas de mando, registro de armas, acceso legal a lugares de detención, presupuestos auditados, nombramientos transparentes, canales sobre órdenes ilegales, neutralidad electoral y estado de investigaciones.
Preguntas abiertas
OPEN-P2/P3: estándares de órdenes manifiestamente ilegales, protección frente a represalias, criterios de evaluación, jurisdicción civil-militar, despliegue interno de emergencia y tablero de normalización siguen en desarrollo.