Esta rama estudia la protección de identidad, familia, herencia, propiedad, contratos y otras relaciones privadas cuando el título constitucional está en disputa, mientras los actos de poder público, coerción y graves violaciones de derechos se revisan por separado.

Reconocer relaciones civiles ordinarias no equivale a reconocer soberanía constitucional.

Esta rama estudia la protección de identidad, familia, herencia, propiedad, contratos y otras relaciones privadas cuando el título constitucional está en disputa, mientras los actos de poder público, coerción y graves violaciones de derechos se revisan por separado. Reconocer relaciones civiles ordinarias no equivale a reconocer soberanía constitucional.