Una pequeña proyección en Taipéi de un antiguo documental soviético sobre la derrota de Japón ha generado preocupación entre funcionarios taiwaneses, que la ven como parte de un esfuerzo más amplio de Rusia y China por influir en la memoria de la Segunda Guerra Mundial. Reuters informó que el acto privado reunió a unas 20 personas.
La disputa histórica
La Unión Soviética no entró en guerra contra Japón hasta las últimas semanas de 1945. Tras la rendición japonesa, armas capturadas fueron transferidas posteriormente a las fuerzas comunistas de Mao Zedong. Al mismo tiempo, el gobierno de la República de China llevaba combatiendo a Japón desde la década de 1930 y recibió la rendición japonesa en China en 1945.
Free China Movement distingue por ello el papel histórico de la República de China de las narrativas políticas desarrolladas después de 1949 por el gobierno comunista chino continental. Las disputas históricas deben resolverse mediante archivos abiertos, investigación transparente y fuentes primarias.